Salgo con la esperanza de tomar una combi vacia, una utopia total a las 8 de la mañana, pero bueno yo siempre pensando positivo. Para mi buena suerte para una vacia y por lo menos 20 personas corren detrás de ella para subir, logro trepar a una y lograr asiento, otros van parados.
Hace calor, el sol ya empieza a calentar desde las siete de la mañana. El calor es insoportable y en eso un terrible olor emana de algún lado.
Gestos de asco, miradas reprobatorias. Los que están al lado de las ventanas tratan de abrirlas.
¡Nos ahogamos por dios!
Todos miramos a un señor que sospechosamente no se inmuta. Ni murmulla nada.
Entonces una viejita que al parecer recién percibe el olor le dice al señor:
-que le pasa como se le ocurre tirarse pedos en la combi, no sea asqueroso oiga.
Toda la gente de la combi se ríe de los gestos y como grita la viejita que regaña al señor que no atina a nada y se baja en el siguiente paradero, no sé si de vergüenza o es que de verdad tenía que bajar.
Un huevón más con blog, viaja en combi
