Mi hermano mayor tiene una peluquería, dos empleados y un novio llamado Paul.
Desde que tengo uso de razón de lo que es sexualidad, ya intuía que lo de mi hermano era un caso raro. Amanerado a veces, no jugaba fútbol, no hacia deportes, prefería cocinar e irse con sus amigas. En el colegio me empezaron a fastidiar de que mi hermano era maricón y terminaba peleándome con ellos.
Mi hermano siempre fue bueno conmigo y a veces le reclamaba porque no era hombre (heterosexual, digo) .
Pero mi hermano nada, discutía con papá, mamá lloraba, cuando cumple 18 se va de la casa. Vivía con un amigo, gay también. Empezó a cortar cabello en un puestito compartido con su amigo en el mercado cercano a casa. Yo siempre iba a visitarlo, sino no lo veía nunca, siempre me daba propinas para salir con mis enamoradas y siempre me inculco el cuidarme y usar preservativos, es más los primeros que tuve me los dio él.
Poco a poco fue ahorrando; a comprado dos puestos en ese mercado que alquila a estilistas como él, y ahora trabaja en la casa que se ha comprado, donde tiene su nueva “estética unisex”.
Ahí vive con Paul que conoció por Internet, y que me cae bien, parece ser un buen tipo.
Ayer entraron a robar a su peluquería, cuando mi hermano bajo y se enfrentó a los tres ladrones, lo golpearon, Paul logro recuperar el dinero que tenían en un escritorio bajo llave. Cuando llevamos a mi hermano al hospital para que lo vieran escuché a un doctor que dijo “que estaria haciendo, con quien habría estado”, dando a entender que por le hecho de que es gay, pudo haber recibido la golpiza.
Le tire un puñetazo, me sacó seguridad.
Lo habría hecho otra vez.